La construcción del SUM, que cuenta con una inversión superior a los $1.310 millones, permite proyectar un nuevo espacio para el desarrollo de actividades educativas, deportivas y comunitarias. Mientras los trabajos siguen su curso, quienes forman parte de las instituciones ya imaginan las posibilidades que tendrá el edificio una vez terminado.
La obra refleja una de las decisiones centrales de la gestión de Weretilneck: que el crecimiento generado por los nuevos proyectos energéticos tenga impacto directo en las ciudades y se convierta en mejores escuelas, servicios e infraestructura para los rionegrinos.
“Es una sensación linda ver todos los días avances. Va a ser lindo para la escuela, es un lugar necesario”, destacó la Directora de la Escuela 60, Bárbara Bova, al referirse a la expectativa que genera la obra en la comunidad educativa.

Bova explicó que uno de los principales beneficios estará relacionado con los recreos y las actividades durante los días de frío. Actualmente, el patio resulta reducido y las condiciones climáticas de Sierra Grande dificultan su utilización durante el invierno. “Estamos felices por poder utilizar ese lugar el año que viene”, expresó.
Además de las actividades escolares cotidianas, la Directora destacó que el nuevo SUM tendrá posibilidades de uso para la comunidad y valoró especialmente sus características, que incluirán grandes espacios, cocina y sanitarios, entre ellos un baño adaptado. La incorporación permitirá responder también a necesidades de accesibilidad que actualmente tiene el establecimiento.
El Coordinador del Consejo Escolar de Sierra Grande, Marcelo Saggina, también puso en valor la expectativa que genera la construcción. “Estamos muy contentos con cómo va la obra, el avance está sobre la curva”, señaló, y remarcó que se trata de una infraestructura muy esperada por la comunidad de Sierra Grande.
El SUM será utilizado principalmente para las clases de Educación Física de la Escuela 60 y será compartido con la ESRN 39. Contará con batería de baños para distintos usos, sanitarios adaptados y cocina, además de un espacio preparado para recibir distintas actividades.

Saggina destacó el alcance que tendrá más allá del funcionamiento diario de las escuelas. El lugar podrá utilizarse para los Juegos Rionegrinos y distintos eventos, mientras que también será aprovechado por el Instituto de Formación Docente que funciona en el edificio durante el turno noche.
El profesor de Educación Física del establecimiento, Enzo Álvarez, valoró especialmente la posibilidad de contar con un espacio propio y más amplio para las clases. “Nos sirve un montón porque tenemos un espacio propio para dar Educación Física, hacer otras actividades, jornadas, lo que sea”, explicó.
Actualmente, las dimensiones del patio hacen difícil organizar actividades cuando coinciden muchos estudiantes de distintas edades. El nuevo SUM permitirá ampliar esas posibilidades y, además, ofrecer un lugar cerrado y calefaccionado para trabajar durante los meses de invierno. “Los fríos en invierno son bastante bravos, y que esté eso ahí y con calefacción nos sirve un montón”, señaló Álvarez.
La obra contempla la construcción de un SUM de 640 metros cuadrados, con una infraestructura de uso compartido que dará respuesta a necesidades concretas de las dos instituciones y, al mismo tiempo, abrirá nuevas posibilidades para el encuentro y las actividades de la comunidad de Sierra Grande.

De esta manera, los fondos del Bono VMOS se transforman en una obra largamente esperada y muestran cómo las nuevas inversiones energéticas empiezan a cambiar la vida cotidiana de las localidades rionegrinas: recursos que quedan en Río Negro y vuelven en educación, infraestructura y mejores oportunidades para su gente.

