De acuerdo con la denuncia, la mujer, identificada como María Sol Alvendaño, de 37 años, salió el domingo alrededor de las 15 junto a su hija Cielo Ema Sanzana, de 2 años, con destino a la plaza La Esperanza.
Desde entonces, el dato que encendió la preocupación familiar es que el último contacto con ella se produjo mediante WhatsApp a las 19:21.
A partir de la denuncia comenzó a reconstruirse el recorrido que pudieron haber realizado madre e hija y se activaron los recursos destinados a establecer dónde se encuentran. En estos casos, el protocolo permite concentrar las tareas de búsqueda y reunir la información necesaria para orientar el trabajo policial bajo las directivas de la Fiscalía.
Al momento de salir, Alvendaño vestía un camperón gris y una calza floreada de color negro y verde. Es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,60 metros, tiene tez trigueña, cabello negro y lacio, ojos marrón oscuro, cejas gruesas y labios finos.
La niña llevaba una campera gris. Además, su madre salió con una mochila negra con tachitas en la que llevaba elementos de higiene para la bebé, los documentos de las tres personas y un teléfono celular Samsung A04 de color gris, con funda rosada.
Mientras avanzan las tareas para determinar el paradero de ambas, la intervención de la Brigada de Investigaciones y los perros entrenados apunta a ampliar la búsqueda y aportar nuevos elementos a la investigación.
La Fiscalía a Cargo de Celeste Benatti continúa coordinando las medidas necesarias dentro del protocolo activado para establecer qué ocurrió desde el último contacto registrado.
