Las bases de San Carlos de Bariloche y la Zona Andina constituyen la primera línea de respuesta frente a las contingencias climáticas. Desde allí se atienden accidentes viales, traslados de urgencia e intervenciones en domicilios o sectores donde la acumulación de nieve dificulta el acceso, priorizando siempre la asistencia rápida y segura.
El operativo cuenta con equipos multidisciplinarios especialmente preparados para actuar en escenarios de alta complejidad y con Unidades de Terapia Intensiva Móvil (UTIM) equipadas con tecnología de última generación, como respiradores, cardiodesfibriladores, monitores multiparamétricos y equipamiento para la atención de pacientes críticos durante los traslados.

El despliegue se complementa con el monitoreo permanente que realiza la base central del SIARME en Viedma, desde donde se coordinan los recursos disponibles en toda la provincia. Esta planificación permite reforzar la Zona Andina con móviles, equipamiento y personal si las condiciones meteorológicas o la magnitud de la contingencia así lo requieren.
La articulación permanente con el sistema 911, los hospitales y las distintas bases operativas fortalece un trabajo en red que permite optimizar los tiempos de respuesta y asegurar cobertura sanitaria en los puntos donde sea necesario intervenir.

Gracias a esta organización, Río Negro dispone de un sistema de emergencias preparado para responder de manera inmediata ante eventos climáticos extremos, con capacidad para movilizar recursos donde sean necesarios y garantizar la continuidad de la atención en todo el territorio provincial.
