El hecho ocurrió alrededor de las 22, cuando una mujer descendió de su vehículo para realizar una compra en un comercio de Turrín y Jorge Newbery. En ese momento dejó el vehículo encendido y con la llave colocada. Mientras permanecía dentro del local, un hombre aprovechó la situación, subió al rodado y escapó con rapidez en dirección al barrio Mapu.
Apenas la víctima advirtió lo sucedido, dio aviso a la Policía. De inmediato, desde la dependencia se irradiaron las características del vehículo y la dirección de fuga a todos los móviles que se encontraban patrullando distintos sectores de la ciudad.
Gracias a ese trabajo coordinado, los efectivos iniciaron un recorrido preventivo por las posibles vías de escape. Minutos después, uno de los patrullajes logró ubicar el auto en las inmediaciones del canal de Circunvalación y Esmeralda, frustrando la maniobra del delincuente y permitiendo avanzar con las actuaciones correspondientes.
Este procedimiento volvió a poner en evidencia la importancia de la comunicación inmediata entre los vecinos y la Policía. La rápida difusión de la información y el despliegue de los móviles fueron determinantes para localizar el vehículo en un corto lapso y dar una respuesta efectiva ante un delito que se desarrolló en cuestión de segundos.
