Durante la tarde, en Roca, se instalaron puestos de control sobre la Ruta Provincial 65 y en el sector del Puente de Ruta 6. Allí se verificaron 59 rodados, con la participación de personal especializado en automotores, toxicomanía, perros entrenados y del Cuerpo de Seguridad Vial. Más tarde, la acción se trasladó a la terminal de ómnibus, donde se inspeccionaron colectivos y pasajeros, en un operativo que se desarrolló con normalidad y sin incidentes.
En paralelo, en Allen, entre las 17 y las 19, se desplegó otro operativo que incluyó la División Toxicomanía, automotores, Seguridad Vial y la sección Canes. En este caso, se identificaron 34 vehículos, 29 personas y 3 colectivos de larga distancia. La presencia de pasajeros de diferentes edades y procedencias dio un marco humano al control, que se realizó con respeto y profesionalismo, garantizando tranquilidad a quienes transitaban por la zona.

Además, la coordinación entre dependencias de distintas ciudades, como Roca, Allen y Viedma, mostró la capacidad de trabajo conjunto que impulsa el Ministerio de Seguridad y Justicia. La suma de fuerzas y recursos permitió abarcar rutas, terminales y espacios de tránsito clave, reforzando la prevención y el cuidado de la comunidad.
Con estos operativos, el Alto Valle vivió una jornada de controles intensivos que, aunque no registraron novedades, dejaron en claro la decisión política de incrementar la seguridad en cada rincón de la provincia.
La presencia policial en rutas y terminales no solo busca detectar irregularidades, sino también transmitir confianza a vecinos y viajeros, mostrando que la prevención es una prioridad.