En este contexto, se solicita a la comunidad no regar veredas ni calles, no lavar vehículos, no llenar piletas, ni utilizar mangueras de manera continua. El agua que se desperdicia es agua potable que, en estas condiciones de alta demanda, puede faltar en otros hogares.
El pedido apela especialmente a la solidaridad entre vecinos, entendiendo que el cuidado del recurso es una responsabilidad compartida. Un uso consciente permite sostener la prestación del servicio y garantizar que el agua llegue de manera equitativa a todos los sectores de la ciudad.
En paralelo, Aguas Rionegrinas refuerza su trabajo operativo en toda la ciudad. Durante estos días habrá cuadrillas realizando mediciones permanentes de presión y controlando los niveles de reserva en las cisternas, con el objetivo de realizar, con la mayor celeridad posible, las maniobras necesarias para optimizar la distribución equitativa del recurso. Asimismo, en la captación del lago se estará trabajando para incrementar la exigencia de la planta potabilizadora en función de la demanda. También estarán disponibles los camiones cisterna para asistir a los usuarios que asi lo requieran
Cabe recordar que, gracias a maniobras operativas de alta complejidad, actualmente la planta del lago puede trabajar por encima de su capacidad habitual, alcanzando picos de hasta 90 millones de litros de agua potable diarios. Además, recientemente se finalizaron tres nuevas perforaciones que permitirán inyectar más agua al sistema una vez habilitados sus equipos de bombeo. En paralelo, se aguarda la adjudicación del nuevo Plan Director de Agua Potable, que dará inicio a la histórica obra de Lago Gutiérrez, la cual permitirá incorporar un millón de litros de agua por hora y cuenta con un plazo de ejecución estimado de dos años, consolidando una solución estructural para el crecimiento de Bariloche.